
Por: Roberto Moya Barragán
Amatlán de los Reyes, Ver. – Tras el más reciente terremoto en el país, la Escuela Primaria Nicolás Bravo de la congregación Guadalupe La Patrona perteneciente al municipio de Amatlán de los Reyes, quedó severamente dañada.
La institución que tiene una matrícula de casi 300 alumnos presenta daños en 6 aulas y la dirección de la institución, así lo dio a conocer el director José Paulino Ortega Martínez que en entrevista manifiesta que la escuela ya había sufrido daños en su estructura desde el primer temblor del día 7 de septiembre.
Las grietas se hicieron más grandes a partir del terremoto del día 19, esto pone en riesgo la seguridad de la población estudiantil y docente de la institución educativa.

Debido al tipo de construcción el riesgo es alto porque se puede derrumbar en efecto dominó. «La recomendación del ingeniero es no utilizar las aulas, por la tarde PC, municipal hizo la visita con el departamento de obras públicas y dejaron por escrito que el edificio no puede ser utilizado».
Ante esta situación mañana a las 9 horas se reunirán padres de familia para tomar acuerdos que beneficie a todos los estudiantes, de pronto se tiene planeado adaptar aulas provisionales en otras áreas de la escuela, e incluso en casas particulares, para proteger a tods los niños de la institución.

Ortega Martínez, pide al gobernador del estado Miguel Ángel Yunes Linares intervenga a través de espacios educativos y que la parte dañada de la institución sea demolida en su totalidad, porque es una construcción que tiene más de 60 años de antigüedad.
Padres de familia, niños y personal docente tienen confianza de ser escuchados por el ejecutivo del estado y que les construyan aulas nuevas.



