
*Algunos llevan hasta 8 días con la caña quemada en campo
*En la zona baja de esta región, la caña se está secando
*Central Potrero estuvo obligado a derivar a otros ingenios por el exceso de caña accidentada
Benito Juárez Ramírez
Córdoba, Ver.- Intensos calores con temperaturas por arriba de los 30 grados, cañas accidentadas con parcelas que llevan hasta 8 días sin cosechar y fallas mecánicas en la mayoría de los 11 ingenios, es el resultado de esta zafra en la región de Córdoba; cuyas pérdidas serán incuantificables.
Tan solo en el Central Potrero, se han accidentado el 10 por ciento de la zona de abasto -25 mil hectáreas-, que es alrededor de 2 mil hectáreas de caña; quizá el volumen de caña más alto de las últimas zafras; aseveró el presidente de la CNPR, Ángel Gómez Tapia.
Ante esta situación, el Comité de Producción y Calidad Cañera, determinó derivar alrededor de 1,500 toneladas de caña a los ingenios Constancia, San Miguelito y La Providencia.
En recorrido de Al Calor Político por esta zona cañera, el ingenio San José de Abajo, productores de caña expresaron su preocupación por que hay caña quemada de 8 días; donde la vara ya se vació; no tiene azúcar, es puro gabazo, dijeron al momento de estar pendiente de la cosecha de sus cañas.
En la zona de abasto del ingenio La Providencia, la lluvia se niega a ser presencia desde hace tres meses; prácticamente ya no hay azúcar que cosechar. Las quemas accidentales han acumulado a más de 3 mil hectáreas; pero lo grave es que aún quedan por cosechar en esta zona baja alrededor de 8 mil hectáreas; realmente es preocupante; comentaron productores abastecedores de caña a esta factoría, propiedad del ingenio Beta San Miguel.
Pero aunado a esto, señalaron que la plaga del gusano barrenador está completando el cuadro, ya que está causando estragos entre los productores de caña.
El que menos caña accidentada tuvo fue el ingenio Central Motzorongo, que por cierto, concluye su cosecha en el segundo turno de este martes.
De acuerdo a informes del dirigente de la CNC, Carlos Naranjo Lozano, destacó que se espera rebasar las expectativas de esta zafra con 1.4 millones de toneladas de la gramínea; cuando el estimado era de 1 millón 250 mil toneladas de gramínea.
Aún cuando no hay un estimado de caña accidentada en los 18 ingenios del estado; el presidente estatal de la CNPR, Gómez Tapia, dijo que regularmente se suscita el problema de la desesperación de los productores al terminar la zafra; y más cuando se asienta la sequía, que es cuando más afecta el rendimiento en campo y las cañas se vacían al pasar su tiempo de cosecha.
Caminar por esta región, se observan parcelas completas de caña quemada, que están en espera de ser cosechadas; en otras parcelas, ya se están cosechando, pero es caña rezagada que ya no tienen casi azúcar; pero por estar ya contratada, se cosecha, aunque las pérdidas sean incuantificables para la masa cañera.



