Antonio Hernández
Orizaba, Ver.- «¡Esos seguidores no los tiene ni Trump!»; al finalizar el mitin del candidato a la Presidencia de México por la Coalición «Juntos Haremos Historia», Andrés Manuel López Obrador la gente se desbordó con vivas hacia el tabasqueño, queriéndolo saludar y poder tomarse una foto con él.
La energía positiva para un cambio verdadero en México se vivió en la Alameda «Francisco Gabilondo Soler Cri – cri»; adultos mayores, hombres, mujeres, jóvenes y niños rodearon el vehículo del candidato, su salida de la alameda fue lenta, pues la masa humana lo impedía.
Al borde de gritos de «¡Presidente, Presidente!», «¡Es un honor estar con Obrador!» y más vivas poco a poco fue saliendo de la valla humana que le formaron los habitantes de la región de las Altas Montañas de Veracruz.
Un artesano pretendía entregarle una imagen elaborada a mano del «Grillito Cantor, Crí – crí» lo cual no pudo concretar por la muchedumbre que impedía se pudiera acercar, hasta calló por los empujones, sin sufrir daño y fue auxiliado por la gente que también lo pretendía apoyar para entregarle la figura de Cri – cri al abanderado de Morena – PT – PES; ¡Ya no se pudo, pero estoy con él!, expresó el señor que se dedica a elaborar figuras con sopa de pasta.
Así se vivió la estancia del líder de la izquierda mexicana en la Ciudad de las Aguas Alegres, «¿esas reacciones creen las genere Anaya o Meade», comentaba el pueblo que convirtió el mitin político en una fiesta de la democracia.




